Cuarto de juegos de bebé

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En Navidad, que Oli estaba a punto de cumplir un año, cambié por fin su cuarto de juegos para adaptarlo a la etapa en la que está ahora. Todavía la tenía preparada para un bebé que gate y no anda, y yo notaba que se le quedaba pequeño el espacio. Así que aproveché para hacer un par de fotos de cómo lo teníamos puesto, y así poder enseñaros cómo ha sido el cuarto de juegos este año.

El cuarto de juegos es la habitación donde Oli pasaba más tiempo de bebé. En ella no había ningún peligro y tenía a su alcance juguetes que le motivaban y entretenían, así que yo estaba más tranquila de que estuviera ahí y no en el salón o donde fuera, donde había muebles que se le podían caer encima. La habitación estuvo así desde los 5 meses, que como ya iba empezando a desplazarse le preparé un ambiente seguro, hasta los 11 meses, cuando lo cambié porque ya andaba (como ya os enseñaré en otro post más adelante). Yo siempre estaba allí con él, pocas veces lo dejaba solo cuando era bebé, cuando fue creciendo y ya gateaba muy bien sí que me iba a hacer alguna cosa o coger algo, porque realmente la habitación era muy segura. Os voy a ir contando las decisiones que tomé para preparar el espacio y de dónde es cada cosa.

Colores neutros

Toda la casa está pintada de blanco, así que esta habitación no iba a ser la excepción, pero además hice un esfuerzo por que fuera una habitación tranquila, donde pudiera concentrarse en sus juguetes y sus experiencias sensoriales sin que lo distrajesen mil colores e imágenes por el rabillo del ojo. Por eso apenas puse nada de deco en las paredes, sólo una lámina de las vocales de Amayadeeme para decorar un poquito (que yo también paso tiempo ahí, jajaja) pero alta, lejos de su vista.

Fuera peligros

Es una habitación chiquitita, cuadrada y sin peligros, así que había poco que hacer en este aspecto, pero quise asegurarme de que fuera muy, muy segura. Cubrí los enchufes con protectores y cerré el armario con goma para que no pudiera abrirlo y que se le cayeran cosas encima. Además, no introduje ningún mueble alto ni ninguna cosa a la que subirse, excepto el sofá de Sleep AA en el rincón de lectura, que añadí cuando tenía como 9-10 meses y mucha más movilidad. La esquina de la zona de la alfombra la recubrí con peluches para amortiguarla y para poner distracciones alrededor de los enchufes y que no se fijase en ellos.

Barra Montessori con espejos

En la filosofía Montessori dan mucha importancia al ambiente preparado, y una de las cosas que recomiendan para los más bebés es una barra a su altura donde puedan agarrarse para aprender a ponerse de pie. Encima de ella deben ir unos espejos, para que pueda observar su cara cuando se pone de pie, mirarse, reconocerse y hacer muecas. ¡A Oli le encantaba! Si quieres aprender más sobre Montessori y los ambientes preparados, te recomiendo este curso online (yo lo hice y es estupendo para aprender estas cosas) o estos otros recursos que te recomendé en su día.

Para hacer mi barra Montessori utilicé una barra de cortina normal y corriente, pero en lugar de ponerla sobre una ventana la coloqué a su altura. Los espejos son de Ikea y son antirotura, muy seguros, pero reflejan bastante bien. Diría que Oli empezó a utilizar la barra para ponerse de pie en torno a los 7 meses, que es cuando la incorporé a la habitación porque vi que empezaba a pedir algo para agarrarse (lo intentaba con los muebles).

Alfombra de foam

Cuando empezó a gatear Oli era bastante dado a apoyar mal la mano y darse golpes contra el suelo, así que busqué una alfombra de foam que amortiguase un poco el impacto. Elegí esta gris de la marca Skip Hop, de venta en Bebitus, por sus colores neutros. Como tengo tres gatos, que la utilizaban para afilarse las uñas, está bastante destrozada… es uno de los cambios más visibles que hemos hecho con el cambio de etapa, pero para la fase de bebé nos vino muy, muy bien y le ahorró a su cabecita bastantes golpes.

Lo que aparece en la foto es su cesta de los tesoros, ya os hablaré de ella en otro post (o podéis informaros en Google que hay mucho material sobre ello) pero ha sido uno de los juegos favoritos de Oli cuando era pequeño. Ahora ya no le hace mucho caso y pronto la retiraré.

Peluche de tope

De este peluche de Lilliputiens ya os hablé aquí, tiene muchas cosas para que jueguen los más pequeños (anillas que agarrar, solapas, un cerdito que vibra si tiras de él…) y como es tan grande y alargado, sirve muy bien para hacer de barrera. Yo lo tenía en el borde de la alfombra para mantenerlo centrado en ese espacio y evitar que se cayera al suelo de madera cuando era muy pequeño. El nuestro es el lobo Nicolás, pero hay muchos.

Rincón de lectura

Desde pequeño a Oli le apasionan los cuentos, es uno de sus juegos favoritos. Ahora que es mayor los elige y los trae y los lleva, pero desde los 5 meses que le montamos el cuarto de juegos le han encantado. Según Montessori es bueno que los cuentos estén a la altura del niño, para que pueda sacarlos y meterlos sin ayuda de un adulto, y como no queríamos taladrar la pared a esa altura, nos decidimos por estas estanterías de madera de Ikea. Cuando era más mayor añadimos el sofá de Sleep AA, por ahora no lo usa para leer pero sí que sube y baja (y despierta a los gatos que duermen ahí).

Saco de almacenaje

Como en esta época no tenía juguetes muy complicados (sus favoritos eran los cuentos y la cesta de los tesoros, y ambos estaban siempre a mano) le pusimos un simple cesto para que los almacenase ahí. Es de Elodie Details y muy espacioso.

El gimnasio que aparece en las fotos, que a Oli le ha gustado mucho desde que se pone de pie, es de Chinpúm, artesanal y precioso.

Espero que os haya gustado mucho el post de hoy, pronto compartiré otro sobre cómo nos estamos adaptando a la etapa toddler. ¡Feliz día!

 

21 febrero, 2018
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4 Comments

  • Reply almudena

    me encanta y queremos ver la nuevsa, yo esa alfombra (que tenemos la misma) seguimos teniéndola, porque cuando tiran o se caen las cosas de madera, que casi todo es de madera, el suelo se estaba quedando fino, el ruido me da más igual, así que la pusimos de nuevo, ahora con los gstos está mas o menos como la tuya, pero menos, no dejo que entren en esa habitación, basicamente porque está la arena y el primer día la confundieron, y ya no me atrevo jajajajaja.
    El espejo es la ideaza, en casa de mis padres yo tenía uno de pequeña, era de plástico, pero se veía bien, duró siglos y dice mi madre que por eso me puse de pie tan rápido jajaja, pero nunca se lo puse a las mías.
    Me ha encantado Julia, pon la nueva por fi

    22 febrero, 2018 at 9:53 am
    • Reply Julia Puig

      jajajaja miedo me da lo de la arena cuando la saquemos y que los gatos se confundan también… voy a tener que vetarles la entrada en la habitación cuando la pongamos! A ver si esta semana saco la nueva distribución. Gracias por pasarte Almu!

      6 abril, 2018 at 8:52 am
  • Reply Erzsébet

    Hola Julia!
    Gracias por este artículo!
    Quería preguntarte sobre la caja de los tesoros; que objetos has metido y de donde los conseguiste. Gracias!

    13 marzo, 2018 at 6:42 am
    • Reply Julia Puig

      Hola! Pues he metido un poquito de todo, siguiendo guías básicas como mantener los tonos neutros (para que se fije en el tacto) y sólo incluir materiales naturales. Todo lo que iba pillando que cumplía esas características lo metía a la cesta. En Aupa Organics (tienen tienda online) compré varias cosas: cuerdas de diferentes grosores, una concha marina, un barril de madera… luego también en Ikea encontré algunas cosas guays, como un tenedor enorme de madera para ensaladas o unas bolas que eran decorativas que tenían distintas texturas con las que ha jugado muchísimo, en Tiger compré una cosa de estas de madera para mezclar la masa de un bizcocho, también del parque cogíamos palos y piñas y los metíamos… ¡un poco de todo!

      6 abril, 2018 at 8:58 am

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